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Viaja a Israel con Gershon

Jaffa, una ciudad que existía mucho antes de Tel Aviv

Hay lugares en Israel donde la historia no se encuentra únicamente detrás de una vitrina de museo. Se percibe al caminar por calles antiguas, al observar la costa y al comprender por qué ciertas ciudades fueron importantes durante miles de años. Jaffa, conocida en la Biblia como Jope, es uno de esos lugares.

Hoy, el visitante puede recorrer las callejuelas de piedra de la antigua Jaffa, contemplar el Mediterráneo y observar hacia el norte el perfil moderno de Tel Aviv. Ese contraste resulta especialmente interesante: a un lado, una ciudad contemporánea asociada con playas, arquitectura y vida cultural; al otro, un antiguo puerto cuya historia aparece en diferentes períodos del relato bíblico.

Para entender Jaffa, conviene comenzar por su geografía. Antes de la construcción de los puertos modernos, disponer de un lugar donde las embarcaciones pudieran acercarse a la costa tenía una importancia enorme. El litoral mediterráneo de la región no ofrecía refugios naturales en todas partes, y Jaffa se convirtió en uno de los puntos marítimos asociados con el acceso hacia el interior.

Su historia, sin embargo, no fue sencilla ni continua. La ciudad pasó por distintos períodos de dominio y transformación. Lo que observamos hoy es el resultado de numerosas etapas históricas, no una ciudad conservada intacta desde los tiempos bíblicos.

¿Por qué Salomón aparece relacionado con Jaffa?

Uno de los vínculos bíblicos más interesantes de Jope se encuentra en los relatos sobre la construcción del templo de Jerusalén.

En 2 Crónicas 2:16, el texto describe el transporte de madera desde el Líbano por mar hasta Jope, desde donde sería llevada a Jerusalén. El pasaje forma parte de la correspondencia relacionada con los preparativos de la construcción del templo de Salomón.

Este detalle adquiere un significado especial cuando se observa un mapa. Jerusalén se encuentra en el interior montañoso, lejos del Mediterráneo. Los materiales que llegaban por vía marítima necesitaban después continuar por tierra.

El texto bíblico no permite reconstruir con exactitud cada etapa logística de aquella operación. Sin embargo, sí muestra cómo un puerto costero podía participar en un proyecto realizado tierra adentro.

Para el viajero interesado en la historia bíblica, esta conexión transforma la visita a Jaffa. El puerto deja de ser únicamente un paisaje pintoresco y se convierte en una referencia geográfica que ayuda a comprender cómo se relacionaban el comercio marítimo y las ciudades del interior.

Jonás y el viaje que comenzó en Jope

La asociación bíblica más conocida de Jaffa probablemente sea la historia de Jonás.

El primer capítulo del libro relata que Jonás recibió el encargo de dirigirse a Nínive, pero descendió a Jope y encontró una embarcación que viajaba hacia Tarsis.

La elección de Jope es importante dentro de la narración. Jonás no aparece simplemente caminando sin rumbo: busca un puerto y una ruta marítima que, en el desarrollo del relato, representa su intento de alejarse de la misión que había recibido.

No sabemos con certeza cuál era la ubicación de Tarsis mencionada en este pasaje. Existen diferentes propuestas históricas y geográficas, por lo que sería incorrecto presentar una identificación concreta como si estuviera definitivamente establecida.

Lo que sí resulta claro es el papel de Jope como punto de partida marítimo.

Cuando un visitante contempla hoy el Mediterráneo desde Jaffa, puede entender mejor el escenario geográfico del relato. No necesita imaginar una ciudad idéntica a la actual. Basta con reconocer que, en la narración bíblica, el mar representaba la posibilidad de emprender un viaje hacia lugares lejanos.

Pedro, Tabita y una ciudad conectada con los primeros cristianos

Jaffa vuelve a aparecer en el Nuevo Testamento, especialmente en los capítulos 9 y 10 del libro de los Hechos.

En Hechos 9:36-43 encontramos a Tabita, también llamada Dorcas, una discípula conocida por sus buenas obras. El relato describe su muerte, la llegada de Pedro a Jope y el acontecimiento que llevó a muchos habitantes de la ciudad a creer.

Posteriormente, Pedro permanece en la casa de Simón, un curtidor.

Este último detalle puede parecer secundario, pero aporta una dimensión humana al texto. Los relatos bíblicos no transcurren únicamente en palacios, templos o grandes escenarios políticos. También se desarrollan en hogares, talleres y comunidades que formaban parte de la vida cotidiana de las ciudades antiguas.

En Hechos 10, mientras Pedro continúa en Jope, el relato introduce a Cornelio, un centurión romano que vive en Cesarea.

La conexión entre ambas ciudades es fundamental. Jaffa y Cesarea se encuentran en la costa mediterránea, aunque corresponden a contextos urbanos e históricos diferentes. Cesarea Marítima fue desarrollada ampliamente bajo Herodes el Grande y llegó a desempeñar un papel administrativo destacado durante el período romano.

La narración de Hechos presenta el desplazamiento entre estas ciudades como parte de un episodio decisivo para comprender la expansión del cristianismo primitivo.

Lo que puede observarse actualmente en Jaffa

Una visita a Jaffa no consiste en encontrar una señal arqueológica para cada episodio bíblico. Muchos lugares asociados con personajes y acontecimientos se identifican mediante tradiciones posteriores, y es importante distinguir esas tradiciones de los hallazgos arqueológicos documentados.

El visitante puede recorrer el casco antiguo, observar el área del puerto, conocer las plazas y miradores y prestar atención a la relación entre el asentamiento histórico y el mar.

La iglesia de San Pedro constituye uno de los puntos reconocibles del paisaje de Jaffa. Su presencia forma parte de la historia religiosa posterior del lugar, aunque el edificio actual no debe confundirse con una construcción del siglo I.

También merece atención la manera en que las distintas épocas han dejado su huella. La Jaffa que vemos actualmente incorpora elementos de períodos muy posteriores a los acontecimientos narrados en la Biblia. Precisamente por eso, una visita bien explicada permite comprender tanto la antigüedad del asentamiento como sus continuas transformaciones.

¿Vale la pena incluir Jaffa en un itinerario por Israel?

Jaffa es especialmente interesante para quienes desean relacionar la historia bíblica con lugares reales sin limitar su viaje a una sucesión de monumentos religiosos.

También puede funcionar como una introducción a la geografía de Israel. Desde aquí es posible explicar la importancia de la costa mediterránea, la comunicación con Jerusalén y la relación histórica entre ciudades portuarias como Jope y Cesarea.

Para quienes visitan Tel Aviv, Jaffa ofrece además un contraste urbano notable. La cercanía entre ambas permite observar, en una misma jornada, distintas etapas de la historia y de la vida contemporánea de la región.

Viajar por Israel adquiere mayor profundidad cuando los lugares dejan de ser nombres aislados y comienzan a relacionarse entre sí. Jaffa permite hacer precisamente eso: conectar la geografía del Mediterráneo con los relatos de Jonás, Salomón y Pedro, y comprender por qué una ciudad costera ocupa un lugar tan significativo en diferentes momentos de la historia bíblica.